Descripción
Boedo, 1968. Un pibe pelirrojo de diecisiete años entra a los golpes en la mística de una tribuna que lo va a marcar para siempre.
En los tablones crujientes del Viejo Gasómetro nace una hermandad que va a atravesar cinco décadas de historia azulgrana: el descenso, el exilio de las canchas prestadas, la resurrección en el Monumental, la gloria de la Libertadores y las arenas del desierto marroquí. En el centro de esa historia, dos nombres se vuelven leyenda -el Colorado Romero y Poli- y con ellos, toda una generación que entendió que cuidar la tribuna era cuidar al de al lado.
La barra Eterna no es solo la crónica de una hinchada: es el relato de una fe que se hereda de padres a hijos, de un barrio que se negó a que le arrancaran su identidad, y de los hombres que sostuvieron esa mística con el cuerpo, el bombo y el alma, tarde tras tarde, generación tras generación.
Una historia de lealtad, de códigos de calle y de amor incondicional por los colores. La historia de Boedo, contada desde adentro del tablón.
