Descripción
Estos relatos comienzan bien por el principio: cuando la pelotani siquiera era redonda, cuando no había arcos, cuando no existían los arqueros. Hablan de los chinos, de los japoneses, de los griegos, de los franceses, de los italianos, de los ingleses desquiciados. De un cañonero de los tiempos de Gardel y Leguisamo. De los Estudiantes de Eva Perón. De los duelos entre pepino y Amadeo. de ciertos partidos con olor feo. De un pintor comprometido. De un cronista de quince años. De un burrito que rompe un cero arreglado. De algunas vueltas Xeneizes. De la muerte en el corazón de la tribuna. Son relatos apasionados, para apasionar la hinchada.
