Descripción
Un día, recorriendo mi barrio de toda la vida, me llamo la atención un mural sobre San Lorenzo, pintado en la esquina de Saraza y Viel. Sabía que había un movimiento de street art en varias ciudades importantes del mundo, pero no creo que en ninguna se pintaran murales alrededor de la temática de un equipo de fútbol y un barrio.
El street art viene a reeditar un fenómeno que, si bien no es nuevo, estaba olvidado: el arte al alcance de todos para dar vida al espacio público, tal como era en otra época con el arte en las iglesias y las encomiendas que hacían las reparticiones gubernamentales para embellecer los edificios estatales y las grandes empresas privadas para prestigiar sus oficinas. A diferencia de un cuadro que alguien cuelga en su living y disfrutan unos pocos, la pintura callejera es arte para todos.
